Por: J. Torres
•19:42
Vitoria recibe hoy, 15 de diciembre, el testigo como Capital Verde 2012 por parte de Hamburgo (Alemania).
«Green Capital es como el Nobel del Medio Ambiente, pero sin fondos», manifiesta Javier Maroto, alcalde de Vitoria. «Es la primera vez que una ciudad meridional y de tamaño medio consigue la distinción». De carácter anual, el premio recayó en Estocolmo (Suecia) en 2010. Copenhague (Dinamarca), Bristol (Reino Unido), Viena (Austria) o Turín (Italia) compiten para 2014. Y Nantes (Francia) tomará el relevo a la localidad española.
«No se trata de una decisión que haya llegado fruto de un momento de exaltación ecológica que vive Vitoria, sino que nos reconocen nuestro “verde” funcional, que no estético, resultado de veinte años de trabajo (gestión del agua y de los residuos, fomento del uso de fuentes renovables, limitación del crecimiento urbano, potenciación de los ríos, combate de la contaminación atmosférica, etc.)», explica Luis Andrés Orive, director del Centro de Estudios Ambientales (CEA) del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Un buen ejemplo de la labor conservacionista iniciada por el Ayuntamiento vitoriano se palpa en la recuperación del Parque de Salburua, uno de los humedales continentales más valiosos del País Vasco.
Salburua aparece en la lista de la Red Europea Natura 2000 y de la Convención Ramsar como Lugar de Importancia Comunitaria e Internacional, respectivamente. Los técnicos del Centro de Interpretación Ambiental Ataria vigilan sus más de doscientas hectáreas. Mientras, una cabaña regular de ciervos evita su eutrofización manteniendo a raya el pasto de las 60 hectáreas –valladas- que les corresponden dentro del parque, señala Luis Lobo, del CEA. Cada año, un ganadero local se alza con el concurso público. El ciervo, pese a tratarse de un animal introducido, está originando un interesante beneficio. Sin embargo, los peces exóticos, la tortuga de Florida o el cangrejo rojo americano están poniendo en jaque a la fauna autóctona de la ciudad alavesa. Desde el CEA se afanan por erradicar tales amenazas. Y, además, han puesto en marcha, con la colaboración de la Fundación Biodiversidad y la Federación Española de Municipios y Provincias, otros proyectos, como los de mejora de las poblaciones de ciertas especies en peligro (avión zapador, martín pescador, aves limícolas, garzas, nutrías o murciélagos).
Al sur de Vitoria se encuentran las huertas de Abetxuxo. «Cedemos una parcela de 50 metros cuadrados por cinco años a quienes han superado un curso de formación previo», comenta Iñaki Febrero, del CEA. Los agricultores urbanos disponen de semilleros, albercas de riego e invernaderos. «El área que alberga los aseos, las taquillas y el almacén de la maquinaria está construida según criterios bioclimáticos de refrigeración y luz. Los usuarios pueden plantar lo que quieran siempre y cuando no empleen fitosanitarios. Aunque nosotros intentamos que se decanten por las variedades típicas», continúa Febrero. La impermeabilización de los cultivos no es una opción: «Abetxuxo es un lugar de ocio abierto a todos».
Hayas, abetos, pinos, enebros, abedules, melojos, quejigos, robles, sabinos, acebuches, encinares, alcornoques, coscojos…. A excepción de la tundra ártica, todos los tipos de flora forestal europea se reúnen en El Arboreto del parque Olarizu. Contiguo a él, lucirá el próximo verano-otoño un Jardín de Plantas Útiles –en alimentación o medicina, por ejemplo- y Amenazadas. Precisamente, para conservar y producir semillas de taxones de flora silvestre endémica, rara y singular del País Vasco funciona desde 2011 el Banco de Germoplasma, subraya Agustí Agut, del CEA.
» Fuente y saber más en ABC
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